Cómo buscar empleo cuando ya estás empleado

Cómo buscar empleo cuando ya estás empleado

Suena a trabalenguas, ¿verdad? Pero, sobre todo, suena a situación idílica: ‘¿hay muchas personas hoy en día que se puedan permitir cambiar de trabajo?’. Pues sí, lo cierto es que cualquiera puede y tiene el derecho de intentar buscar un mejor futuro profesional para sí mismo. Otra cosa es que realmente deseemos hacerlo. Aquí algunos consejos prácticos para buscar empleo cuando ya estás empleado que deberías tener en cuenta antes de ponerte manos a la obra.

¿Sabes esos trucos de seducción tan clásicos que se basan en hacerse de rogar? Los hemos visto en muchas películas: Chicos que piden a chicas citas para conocerse y lo que surja. Chicas que no saben si tienen tiempoy responden con un ‘quizás’. Chicos que piensan en lo valiosas que deben ser por estar tan ocupadas y se desesperan por quedar con las que han pasado a convertirse en las chicas de sus sueños. Y, finalmente, chicas que esperan en casa sin nada que hacer deseando que la treta haya funcionado y mantengan el interés de sus chicos.

¿Cursi? Depende a quien le preguntes. Esto es un clásico que ahora ya apenas se lleva en las relaciones personales, pero que en las entrevistas de trabajo no falla. La diferencia está en que tú no vas a estar en casa sin hacer nada esperando a que la estrategia de hacerte de rogar haya colado. Tú estarás trabajando y tu ausencia absoluta de súplica es real. Tienes un trabajo que te gusta, pero apuestas por un futuro mejor porque conoces tu valía. Vamos a desarrollar mejor la idea.

Siendo realistas, casi podría decirse que tienes más posibilidades de acceder a un trabajo estando empleado que si no lo estás. Básicamente porque eso significa que puedes permitirte elegir. Al menos es la sensación que vas a transmitir, algo sumamente atractivo para un reclutador.

La idea de contar en el equipo con alguien solicitado y que tiene muy claro lo que vale y lo que quiere es sumamente tentadora para cualquiera. Pero ojo, hay algunos aspectos que tendrás que gestionar con sumo cuidado si quieres que tu reputación se mantenga intacta.

Solicita las entrevistas fuera de tu horario laboral

Parece de sentido común, pero hay quien puede verse tentado a hacerlo. Aprovechar un descanso u otra situación de ausencia del trabajo para concertar una entrevista hablará muy mal de ti. Si estás empleado, te preguntarán por el horario que actualmente tienes en tu entrevista con toda probabilidad. Mentir sería un gran error pues corres grandes riesgos de ser descubierto. Decir la verdad implicaría una falta de respeto enorme con tu actual empleador. Ambas cosas serían fatales para lograr tu objetivo y te dejarían en muy mala posición. Mejor hacer las cosas bien.

Sé honesta/o

En una entrevista, deja claro que estás buscando trabajo, pero que ya estás empleado. Explica cuáles son tus motivaciones: quizás sea cambiar las funciones que realizas, estar más cerca de casa, tener la posibilidad de ascender. Ser sincera/o aumentará las posibilidades de acceder al trabajo que deseas.

Muestra respeto por tu actual empleador o empresa

Algunas personas piensan que, para conseguir un trabajo, criticar a la empresa actual para elogiar aquella en la que quieren integrarse es una buena estrategia, lo cual es un grave error. Si algo así llegara a funcionarte, plantéate seriamente que el cambio que vas a dar si llegan a seleccionarte no va a ser a mejor.

No achaques tu necesidad de cambio a lo mal que estás con la empresa para la que estás trabajando, aunque sea cierto. Y si algo tienes que comentar, hazlo con profesionalidad y sutileza, siempre desde una perspectiva objetiva e individual: ‘No siento que encaje con los valores de la empresa y es algo que creo que hace que no desarrolle mi puesto de trabajo con el porcentaje de efectividad que me gustaría’siempre es mejor que decir ‘son unos desalmados’.

Avisa con antelación y asegúrate de dejarte las puertas abiertas, aunque tengas claro que no quieres volver

Cuando ya tengas tu puesto de trabajo nuevo bien atado, avisa con la antelación suficiente a tu actual empresa de que quieres rescindir tu contrato. Es una muestra de respeto hacia las personas y entidades para las que trabajas que te ayudará a mantener una buena reputación tanto en la que pronto será tu anterior empresa, como en la nueva.

Si te piden, que sería lo normal, que aportes tus motivos, hazlo siempre de manera constructiva. Aunque no pienses volver (¡nunca, jamás de los jamases!) esas personas con las que has trabajo podrían ser cruciales en tu futuro si son capaces de dar buenas recomendaciones de tu trabajo y hablar bien de ti.

Después de leer esto y si lo piensas bien, al final todo se resume a valorarse a uno mismo, actuar con profesionalidad, ser respetuoso y utilizar el sentido común. ¡Suerte con tu próxima entrevista!